Aunque Yakarta del Sur cuenta con el respaldo de una infraestructura de salud representativa, la mejora en la calidad del servicio y el nivel de salud de la población sigue siendo una gran tarea pendiente. Con una población que ahora supera los 2,3 millones de habitantes, la necesidad de un acceso médico de primer nivel continúa aumentando a la par de la alta movilidad de los residentes y los cambios en las tendencias de enfermedades en las zonas urbanas.

En el aspecto financiero, la región registró un logro al recibir los Premios UHC 2026, gracias a que la afiliación al Programa de Seguro de Salud Nacional (JKN) alcanzó el 101,27 por ciento, con una tasa de participantes activos del 96,03 por ciento. Administrativamente, esta cifra demuestra que casi toda la población cuenta con protección financiera para acceder a los servicios de salud.

Sin embargo, la presidenta del Colectivo de Liderazgo Regional (KPW) de Rekan Indonesia DKI Yakarta, Martha Tiana Hermawan, enfatizó que los indicadores de éxito del desarrollo del sector salud no deben limitarse únicamente a los datos administrativos. En su opinión, la verdadera esencia del éxito radica en la facilidad de acceso, la reducción de barreras al buscar tratamiento y la mejora real en el estado de salud de la población.

Los desafíos de salud urbana en Yakarta del Sur son cada vez más complejos debido a una doble carga: el control de enfermedades infecciosas y el aumento de las enfermedades no transmisibles (ENT). Según los datos del Programa de Chequeo Médico Gratuito (CKG) a nivel de DKI Yakarta, se descubrió que la mayoría de los ciudadanos, aproximadamente el 93 por ciento, carecen de actividad física suficiente, el 74 por ciento padece dislipidemia y el 51 por ciento presenta problemas de salud dental.

Tian enfatizó que la amenaza de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardíacas no puede resolverse simplemente construyendo más hospitales. Instó a un cambio de paradigma hacia la prevención, mediante el fortalecimiento de la educación sobre hábitos de vida saludables y la detección temprana en la comunidad.

Por otro lado, la calidad del servicio en el terreno aún requiere mejoras serias. Entre los aspectos cruciales señalados se encuentran la eficiencia en los tiempos de espera de los pacientes, un sistema de derivación integrado, la continuidad de la terapia para pacientes con enfermedades crónicas y la calidez del servicio para personas con discapacidad.

Para abordar este problema, se debe optimizar la transformación de los servicios de salud del primer nivel en el ámbito comunitario (kelurahan). Se requiere que los Puskesmas (centros de salud comunitarios) desempeñen un papel activo como primera línea de defensa en la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, reduciendo así el número de visitas a los hospitales de derivación. La sinergia entre el gobierno, BPJS Kesehatan, el sector académico y los voluntarios de la salud es clave para lograr una gestión de la salud urbana receptiva.