La ministra de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, ha lanzado una dura advertencia sobre el rápido ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial (IA). En un ensayo publicado por Chatham House, Cooper enfatizó que el mundo se encuentra en una fase crucial y peligrosa si no se establece de inmediato un marco legal internacional vinculante para limitar los riesgos de esta tecnología.

Cooper comparó explícitamente la amenaza potencial de una IA descontrolada con los horrores de la tragedia de la bomba atómica en Hiroshima. Según ella, la comunidad internacional no debe esperar a que surjan impactos catastróficos antes de tomar medidas preventivas. Hizo referencia a la historia de la política nuclear, donde el consenso global solo se formó después de eventos de destrucción masiva inevitables.

En su opinión, el tema de la gobernanza de la IA será la agenda más dominante en la política exterior global durante los próximos dos años. Instó a los países con gran poder tecnológico, como Estados Unidos y China, a sentarse juntos de inmediato para formular límites claros, dado que la IA podría ser mal utilizada por actores maliciosos, organizaciones criminales y grupos extremistas para desencadenar la inestabilidad global.

Preocupaciones similares también fueron expresadas por el magnate tecnológico Elon Musk. El cofundador de OpenAI ha señalado previamente la existencia de la IA como un desafío existencial para la humanidad. Musk destacó el primer fenómeno en la historia en el que los humanos deben enfrentarse a una entidad con una capacidad intelectual que supera con creces las habilidades cognitivas del ser humano más inteligente.