El equipo PESTAMI de la Universidad Ahmad Dahlan (UAD) ha alcanzado un logro gratificante al avanzar a las semifinales de la Competencia Nacional de Negocios, Gestión y Finanzas (KBMK) de 2026. Este prestigioso evento, organizado por Kemendiktisaintek, sirve como plataforma para que los estudiantes muestren innovaciones orientadas a soluciones centradas en el crecimiento empresarial sostenible y la transformación digital.

Centrándose en el área de Comercialización de Investigación y Tecnología Apropiada (KOMRISTEK), el equipo desarrolló un concepto de economía circular al transformar residuos de cáscaras y tallos de plátano en un producto alimenticio en forma de fideos. Esta innovación, alineada con los principios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), nació de la observación profunda de los estudiantes sobre la abundancia de residuos del procesamiento del plátano que hasta ahora no habían sido gestionados de manera óptima por los agricultores ni las industrias locales.

El líder del equipo PESTAMI, Arya Eka Putra, explicó que el producto ha superado una serie de pruebas de laboratorio para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad nutricional. A pesar de haber tenido dificultades en la competencia del año anterior, el equipo, formado por una colaboración interdisciplinaria entre Negocios de Servicios Alimentarios e Ingeniería Industrial, realizó una evaluación exhaustiva hasta lograr clasificarse para las semifinales de este año.

Bajo la tutoría de la profesora Retnosyari Septiyani, el equipo se prepara actualmente para afrontar la siguiente etapa de selección. Reconocen que el mayor desafío en este momento es cambiar la percepción del público para que acepte los productos a base de residuos como alimentos higiénicos y de alto valor agregado.

Si logran superar esta rigurosa selección semifinal, el equipo PESTAMI tendrá la oportunidad de avanzar a la Gran Final, que se celebrará de manera presencial en la Universidad Jenderal Soedirman (UNSOED). Este éxito no solo demuestra la capacidad académica de los estudiantes de la UAD, sino que también es una manifestación concreta de la contribución de los jóvenes a la sostenibilidad ambiental a través de prácticas comerciales responsables.