Mantener la salud del cuerpo no es solo un requerimiento médico, sino una parte integral de la práctica de las enseñanzas del Islam. Muhammad Hasnan Nahar, miembro del Consejo de Tabligh de la Dirigencia Central de Muhammadiyah, durante un sermón en la Mezquita del Centro Islámico de la Universidad Ahmad Dahlan, afirmó que la aptitud física es una forma de gratitud y un esfuerzo del creyente para mantenerse fuerte al cumplir con sus obligaciones.
Hasnan destacó el fenómeno de la barriga abultada, que a menudo se malinterpreta como una bendición. Refiriéndose a los consejos de Umar ibn al-Jattab, explicó que un estado físico desproporcionado suele ser indicador de un estilo de vida pasivo, ostentoso y propenso a descuidar la adoración. Sin embargo, dicha evaluación debe realizarse de manera objetiva, considerando la condición biológica de cada individuo.
En medio del aumento de los índices de obesidad en Indonesia, Hasnan invitó a la población a prestar más atención a su salud mediante el monitoreo del índice de masa corporal (IMC). Para él, el concepto de dieta en el Islam es sumamente relevante para los principios de salud modernos: consumir alimentos halal y tayyib (buenos y puros), y evitar los excesos al comer. Sugirió un esquema de alimentación "3+2", es decir, tres comidas principales intercaladas con dos meriendas saludables, para mantener la estabilidad energética del cuerpo.
Además del control dietético, la actividad física medida resulta un factor clave. Hasnan diferenció entre las tareas domésticas diarias y el ejercicio sistemático. En su opinión, el deporte debe practicarse regularmente según la etapa de la vida, desde la infancia hasta la tercera edad, para prevenir enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y la osteoporosis.
Para concluir su presentación, Hasnan recordó que el Islam considera la fuerza física como un activo esencial en la lucha y el servicio a Dios. Al seguir el ejemplo del Profeta Mahoma (que la paz y las bendiciones sean con él), quien mantenía activamente su forma física, se insta a los musulmanes a no esperar a que aparezca una enfermedad para realizar cambios. Aconsejó a cada individuo gestionar su salud de manera proactiva como una muestra de obediencia y responsabilidad hacia la confianza depositada en el cuerpo otorgado por el Creador.