Los inversores del sector tecnológico están llevando a cabo una evaluación profunda de sus carteras de inversión en inteligencia artificial (IA). Esta medida se toma ante el temor de que un aumento masivo del gasto en infraestructura pueda presionar el crecimiento de los beneficios y las valoraciones de las acciones de las principales empresas tecnológicas en el mercado global.
Aunque la demanda del mercado de servicios de IA sigue mostrando una tendencia positiva, los analistas de ING señalan riesgos derivados del aumento de los gastos de capital (capex). Se prevé que el incremento de los costes de depreciación ralentice el crecimiento del beneficio por acción (BPA) y limite la capacidad de las empresas para realizar operaciones corporativas como la recompra de acciones, que tradicionalmente han sido el principal motor de las valoraciones de renta variable.
La dinámica del mercado a lo largo del primer semestre de 2026 reflejó una volatilidad considerable. Cabe destacar que empresas como Microsoft y Oracle experimentaron una presión significativa en el precio de sus acciones, cayendo un 20% y un 27% respectivamente. Este fenómeno subraya la inquietud del mercado sobre la certidumbre de los rendimientos a largo plazo de las inversiones en el sector de la IA, que requiere un uso intensivo de capital.
Por otro lado, los gigantes tecnológicos argumentan que el gasto actual en infraestructura sigue estando justificado económicamente. Por ejemplo, Microsoft puede asignar cerca de 65.000 millones de dólares a infraestructura en la nube y de IA, mientras que sus ingresos anuales en este segmento alcanzan los 37.000 millones de dólares. Se considera que el sólido flujo de caja operativo sigue siendo suficiente para respaldar estas grandes ambiciones.
Sin embargo, los desafíos futuros persisten. Se prevé que las estrategias de desarrollo de chips de IA propios por parte de empresas como Amazon, Google y Microsoft intensifiquen la competencia para fabricantes de chips como Nvidia. Los inversores esperan ahora pruebas tangibles de una expansión de los márgenes de beneficio que pueda compensar la carga de las masivas inversiones actuales.