El mundo de la construcción internacional se vio sorprendido en su día por un ingenioso avance procedente de Indonesia conocido como la Tecnología Sosrobahu. Esta innovación fue fruto de la brillante mente del difunto ing. Tjokorda Raka Sukawati, un ingeniero civil graduado en el Instituto de Tecnología de Bandung que dedicó su vida al progreso de la infraestructura nacional.

El origen de este invento se remonta a los desafíos del proyecto de la autopista de peaje Cawang-Tanjung Priok a finales de la década de 1980. En aquel momento, Tjokorda se enfrentó a un gran dilema: cómo construir los pilares de la autopista elevada en medio del denso tráfico de Yakarta sin causar un colapso total debido a los cierres de carreteras.

La inspiración surgió inesperadamente mientras Tjokorda reparaba su coche. Observó cómo un gato hidráulico era capaz de levantar un gran peso y, con la ayuda de un derrame de aceite que hacía resbaladiza la superficie, la carrocería podía girar sobre un eje determinado. Posteriormente, combinó este sencillo fenómeno con el principio de Pascal para crear un sistema de plataforma giratoria hidráulica revolucionario.

A través de la 'Fórmula Sukawati', Tjokorda logró crear un mecanismo según el cual los cabezales de los pilares de hormigón podían moldearse en paralelo a la carretera y luego girarse 90 grados a su posición exacta una vez secos. Este método permitió que la construcción continuara de forma eficiente sin necesidad de bloquear el paso de los vehículos por debajo, una solución que redujo significativamente tanto los costes como el tiempo de ejecución.

El éxito de esta tecnología no solo fue reconocido en su país de origen, sino que también fue adoptada ampliamente en diversos países como Filipinas, Malasia, Tailandia y Singapur. De hecho, el uso de esta tecnología fue clave para el éxito de proyectos a gran escala como la Autopista Elevada Sheikh Mohammed Bin Zayed (MBZ) en Indonesia.

El legado intelectual de Tjokorda Raka Sukawati demuestra que el talento local es capaz de dar respuesta a complejos desafíos de la ingeniería civil a escala global. Hasta la fecha, Sosrobahu sigue siendo un símbolo de orgullo para Indonesia al impulsar la civilización de la infraestructura mundial mediante una innovación práctica y visionaria.