La integración de la inteligencia artificial (IA) ha desdibujado la línea entre individuos u organizaciones, impulsando el surgimiento de la tendencia de la 'empresa de una sola persona' o One-Person Company (OPC). Este modelo de negocio no es una mera evolución del trabajo autónomo (freelance), sino una entidad profesional con estatus legal legítimo, procedimientos operativos estructurados y una gestión empresarial consolidada.
En Vietnam, el potencial de este modelo es enorme, considerando que la proporción empresarial actual todavía está dominada por grandes empresas con plantillas masivas de empleados. El gobierno vietnamita, a través del Decreto N.º 86/NQ-CP, se ha fijado la meta de establecer 1 millón de empresas individuales para 2030, como estrategia para democratizar el emprendimiento para personas con habilidades digitales que aún no están listas para adoptar estructuras corporativas tradicionales.
El respaldo de la tecnología de IA ha demostrado ser capaz de aumentar significativamente la eficiencia operativa, reduciendo el tiempo de trabajo hasta en un 80 por ciento y ofreciendo márgenes de beneficio más elevados. Las industrias basadas en el conocimiento, como la consultoría, la creación de contenido y la programación, son los principales sectores que se benefician de estas facilidades, donde un solo profesional puede ejecutar diversas funciones departamentales únicamente con la ayuda de software avanzado.
A pesar de ofrecer una libertad flexible, este modelo exige una gran disciplina. El principal desafío que enfrentan los operadores de OPC es la intensa carga de trabajo y el riesgo de agotamiento (burnout), ya que las operaciones comerciales dependen por completo del propietario. En respuesta a esto, el gobierno busca llevar a cabo reformas regulatorias simplificando la administración fiscal y contable, además de proporcionar sistemas de apoyo para garantizar la sostenibilidad de este ecosistema empresarial.
Este fenómeno también ocurre a nivel global, siendo China uno de los líderes que brinda incentivos en forma de subsidios para costos de computación y espacios de trabajo para emprendedores independientes. Aprendiendo de las prácticas internacionales, se está considerando el mecanismo de 'externalización del cumplimiento' a través de secretarios comerciales subsidiados por el gobierno para garantizar que los nuevos emprendedores puedan concentrarse en el desarrollo de productos sin verse frenados por la complejidad regulatoria.