El Ministerio de Hajj y Umrah (Kemenhaj) está tomando medidas estratégicas para mejorar los estándares de servicio para los peregrinos del Hach indonesios. A partir de la temporada del Hach de 2027 o 1448 de la Hégira, el gobierno exigirá la implementación del 'manasik de salud' como un instrumento de acompañamiento intensivo para cada futuro peregrino antes de partir hacia la Tierra Santa.

El Viceministro de Hajj, Dahnil Anzar Simanjuntak, explicó que esta política tiene como objetivo realizar una evaluación exhaustiva de la condición física de los peregrinos. La iniciativa es una respuesta evaluativa tras registrar una tasa de mortalidad de peregrinos de 360 personas durante la temporada del Hach de 2026. Aunque esta cifra muestra una tendencia a la baja en comparación con 2025, cuando alcanzó las 467 personas, el gobierno mantiene su compromiso de reducir al mínimo los riesgos para la salud.

En la práctica, el Kemenhaj endurecerá el examen de 'istitha'ah' de salud (aptitud física). Los peregrinos que se considere que no tienen las condiciones físicas adecuadas o que no pueden realizar el conjunto de rituales de forma independiente corren el riesgo de que se les impida la salida. Esto no es sin razón, dado que el gobierno de Arabia Saudita ahora exige que cada país emisor garantice que todos sus peregrinos se encuentren en condiciones saludables y autónomas.

Este control de salud es ahora un aspecto crucial en la administración de las salidas del Hach. Con la implementación del manasik de salud, se espera que los futuros peregrinos puedan ser más proactivos en el cuidado de su condición física mucho antes de la fecha de salida, lo que les permitirá llevar a cabo todo el proceso de peregrinación de manera fluida y de acuerdo con los estándares internacionales establecidos por el gobierno de Arabia Saudita.