El Comité de Políticas del Sector Salud (KKSK), durante su segunda reunión trimestral en Yakarta el jueves (9/7/2026), destacó la urgencia de la colaboración interinstitucional para hacer frente a las amenazas a la salud mental de los adolescentes. El Ministro de Población y Desarrollo Familiar, Wihaji, destacó que los problemas de salud mental, a menudo ignorados, se han convertido en un factor principal que desencadena el riesgo de abuso de sustancias entre las generaciones más jóvenes.

Datos de la BPOM registraron 2.206 hallazgos de distribución de Medicamentos Específicos (OOT) desde 2025 hasta mayo de 2026. Esta cifra sirve como una fuerte alarma para el gobierno, considerando que actualmente se registra que uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años padece problemas de salud mental. Esta situación es desencadenada por diversos factores, que van desde el flujo imparable de información hasta el fácil acceso irracional a los medicamentos.

Como esfuerzo de mitigación, el gobierno impulsa el fortalecimiento de la resiliencia familiar como primera línea de defensa. El Ministro Wihaji enfatizó que las familias deben ser más sensibles a los cambios de comportamiento de sus miembros antes de que el problema tenga un impacto mayor. La educación masiva también ha comenzado a dirigirse a las instituciones educativas, como se demostró en una campaña educativa en la escuela secundaria SMAN 70 de Yakarta en la que participaron miles de estudiantes.

En consonancia con esto, la BPOM declaró que la supervisión convencional, como las patrullas cibernéticas y la aplicación de la ley, no será suficiente si no va acompañada de un movimiento social masivo. El Adjunto de Control de Estupefacientes, Psicotrópicos, Precursores y Sustancias Adictivas de la BPOM, William Adi Teja, subrayó la importancia de la sinergia entre los cuerpos de seguridad, los profesionales de la salud, el sector educativo y la comunidad para reducir la demanda de drogas ilícitas mediante una educación continua.

A la reunión del KKSK también asistieron el Ministro de Salud, la dirección de BPJS Kesehatan y representantes del Ministerio de Planificación del Desarrollo Nacional/Bappenas. Todas las partes interesadas se comprometieron a integrar políticas que no solo sean represivas contra la distribución de medicamentos, sino también preventivas mediante el fortalecimiento de la alfabetización en salud mental desde una edad temprana en la sociedad.