La experta en salud, la Dra. Reisa Broto Asmoro, insta a la población a ser más crítica y prudente al filtrar la información relacionada con el uso del glutamato monosódico (GMS). Según ella, la opinión que etiqueta al GMS como una sustancia peligrosa se ha basado históricamente más en mitos populares que en hechos o evidencias científicas válidas.

Reisa enfatizó que el cuerpo humano ya está familiarizado con el contenido de glutamato desde una edad temprana. Este compuesto se encuentra de forma natural en diversos alimentos cotidianos, como el queso, la salsa de soja e incluso en la leche materna (ASI). Por lo tanto, el glutamato no es una sustancia extraña para el metabolismo humano.

Además, la Dra. Reisa reveló que las autoridades sanitarias mundiales y nacionales, incluidos el Ministerio de Salud de Indonesia, la BPOM y la Organización Mundial de la Salud (OMS), no categorizan al GMS como una sustancia peligrosa, siempre que se consuma dentro de límites razonables. Las regulaciones internacionales también han establecido estándares de uso seguro para el público en general.

En lugar de preocuparse por el GMS, los expertos en salud sugieren que las personas se concentren más en controlar el consumo de azúcar, sal y grasas (GGL). Limitar la ingesta de GGL en la dieta diaria se considera mucho más crucial para mantener la salud a largo plazo que simplemente evitar el GMS.

En un esfuerzo por apoyar esta educación, PT Sasa Inti también lanzó la campaña #MSGYangBenar. La iniciativa explica que el contenido de sodio en el GMS es en realidad mucho menor que el de la sal de mesa común, por lo que el GMS puede ser una alternativa inteligente para mantener el sabor de los alimentos y, al mismo tiempo, ayudar a las personas a reducir el exceso de consumo de sal.