El Programa de Ahorro Estudiantil iniciado por la Autoridad de Servicios Financieros (OJK) se ha convertido en un instrumento estratégico para inculcar una cultura del ahorro desde temprana edad en estudiantes desde la educación preescolar (PAUD) hasta la educación secundaria y equivalente. Esta iniciativa no solo facilita el acceso a los servicios bancarios, sino que también ofrece flexibilidad con depósitos iniciales muy asequibles, que van desde Rp1.000 hasta Rp5.000, además de la exención de comisiones de administración mensuales para los clientes.

Para abrir esta cuenta, los potenciales clientes deben cumplir con una serie de criterios administrativos como ciudadanos indonesios. El procedimiento de apertura varía según la edad del cliente. Para los estudiantes menores de 12 años, la apertura de la cuenta debe ser realizada por los padres, presentando el Certificado de Nacimiento o la Tarjeta de Identidad Infantil. Por su parte, los estudiantes de entre 12 y 17 años pueden abrir una cuenta de forma independiente adjuntando una carta de declaración especial.

Como ejemplo de su implementación, Bank Mandiri ofrece el producto Mandiri Tabungan Simpel, equipado con una libreta de ahorro y una tarjeta de débito. Este producto establece un saldo máximo de Rp20 millones con un saldo mínimo diario de Rp5.000. Se espera que estas facilidades sirvan de puerta de entrada para que las nuevas generaciones comprendan una gestión financiera segura y estructurada desde la etapa escolar.

En general, todos los bancos proveedores de servicios de ahorro estudiantil garantizan que el proceso de apertura de la cuenta esté exento de impuesto de timbre. Las condiciones de saldo mínimo también son muy moderadas, fijadas en Rp5.000 o ajustándose al saldo restante si el monto cae por debajo de dicho umbral cuando la cuenta pasa a estar inactiva o durmiente.