El éxito de las cooperativas agrícolas en las regiones de Ba Thuoc y Xuan Lap para optimizar la productividad demuestra que la tecnología es la solución principal para romper la cadena de pérdidas de los agricultores. Durante mucho tiempo, los agricultores a menudo han estado atrapados en un dilema clásico: una cosecha abundante suele ir seguida de un desplome en los precios de los productos debido al exceso de oferta en el mercado.

La Cooperativa Agrícola Xuan Lap, por ejemplo, ha dado pasos concretos al destinar una inversión de 300 millones de VND para la adquisición de maquinaria de secado de gran capacidad. Esta medida permite a la cooperativa mantener la calidad del grano cosechado a pesar de las inclemencias del tiempo. Con capacidad para secar entre 4 y 5 toneladas de arroz en un solo ciclo, la cooperativa ha logrado reducir las pérdidas poscosecha en decenas de millones de VND en cada temporada.

Por su parte, la Cooperativa de Servicios y Consultoría Agrícola Dien Quang ha optado por un enfoque basado en el procesamiento aguas abajo de los productos. No solo compran caña de azúcar en grandes cantidades, sino que también invierten en tecnología para procesar el plátano en productos de valor añadido, como plátano deshidratado y harina de plátano. Esta estrategia ha demostrado ser eficaz para garantizar precios de compra más estables a los agricultores, al tiempo que crea nuevos puestos de trabajo para los residentes locales con ingresos competitivos.

La transformación de la mentalidad, pasando de una agricultura basada en la mera experiencia a una agricultura impulsada por datos y tecnología, marca un punto de inflexión para el sector. Los gobiernos locales animan ahora activamente a los empresarios a adoptar tecnologías de liofilización, envasado al vacío y digitalización de la cadena de suministro. El uso de códigos QR y sistemas de gestión agrícola basados en software se ha convertido en una nueva norma que otorga una «identidad» a los productos locales, garantizando un acceso al mercado más amplio y transparente.

Mediante el procesamiento profundo (deep processing) y la estandarización de la calidad, se puede minimizar la dependencia de los agricultores respecto a los intermediarios. Esta estrategia no solo ofrece certidumbre de precios a nivel de productor, sino que también mejora la competitividad de los productos agrícolas en un mercado más moderno.