La decisión de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) de mostrar públicamente sus esfuerzos para acercarse a Pep Guardiola ha desatado duras críticas por parte del ministro de Deportes de Italia, Andrea Abodi. Esta política de comunicación fue considerada como una medida especulativa de alto riesgo, sobre todo después de que la federación finalmente eligiera a Andrea Pirlo para dirigir a la Azzurra.
Esta crítica surge después de que el nuevo director técnico de la FIGC, Paolo Maldini, junto con el asesor especial Leonardo, viajaran a Barcelona para negociar directamente con Guardiola. A pesar de que el estratega español rechazó la oferta, la FIGC reveló el proceso de negociación en una rueda de prensa oficial.
Abodi enfatizó que los movimientos diplomáticos de alto nivel para la selección nacional deberían realizarse a puerta cerrada para mantener la estabilidad. Según él, anunciar grandes objetivos al público sin certeza ni un acuerdo garantizado solo desata especulaciones públicas y crea comparaciones injustas para el entrenador que finalmente sea elegido.
A pesar de lamentar la estrategia de comunicación de la FIGC, Abodi reafirmó su compromiso de apoyar a Andrea Pirlo, quien ahora está proyectado para liderar a la selección nacional con un contrato de cuatro años. Espera que el legendario exmediocampista pueda demostrar su capacidad y generar un impacto positivo a largo plazo en los logros del fútbol italiano.
Actualmente, Pirlo se encuentra finalizando el proceso administrativo de rescisión de su contrato con el club de los Emiratos Árabes Unidos, United FC, antes de asumir oficialmente el cargo. A lo largo de su carrera como entrenador, Pirlo ha dirigido a la Juventus, Sampdoria y Fatih Karagumruk, logrando la Copa de Italia y la Supercopa de Italia durante su etapa al frente de la Vecchia Signora en la temporada 2020-2021.