Se prevé que el mercado de teléfonos inteligentes en el país experimente una presión significativa en los próximos dos años. IDC Indonesia ha emitido una señal de advertencia de que el volumen nacional de ventas de teléfonos inteligentes tiene el potencial de registrar una caída de dos dígitos a lo largo de 2026.

Esta situación está provocada por dos factores cruciales que se entrelazan: el suministro limitado de chips y el debilitamiento del poder adquisitivo de la población. El aumento del precio de los dispositivos a nivel de consumo es una consecuencia inevitable del incremento de los costes de producción, especialmente en los componentes de chips de memoria que constituyen el cerebro principal de los dispositivos modernos.

Vanessa Aurelia, analista de mercado asociada de Client Devices Research en IDC Indonesia, explicó que la escasez de componentes de memoria tiene un impacto sistémico en todo el ecosistema del mercado de teléfonos inteligentes. Aunque el impacto se siente de manera generalizada, el segmento de dispositivos de gama de entrada o teléfonos con un precio inferior a 200 dólares (unos 3,6 millones de rupias) es el grupo más afectado.

Esta categoría de dispositivos asequibles tiene márgenes de beneficio muy estrechos, por lo que cualquier aumento en el coste de los componentes presionará directamente el precio de venta. Esta situación de mercado cada vez más desafiante obliga a los fabricantes a ajustar sus estrategias de forma más estricta en medio de la incertidumbre en la cadena de suministro global y unas condiciones económicas nacionales que aún no son del todo estables.