Un total de quince empresas de valores líderes en Japón, incluidos gigantes financieros como Nomura, Daiwa y SMBC, han reforzado oficialmente sus protocolos de seguridad para las transacciones en línea. Esta medida estratégica se ha adoptado mediante la implementación de sistemas avanzados de verificación de identidad basados en biometría, como el escaneo de huellas dactilares y el reconocimiento facial, que operan desde el pasado mes de junio.
Esta política responde con firmeza al aumento de actividades ilegales dirigidas a las cuentas de los inversores desde marzo del año pasado. El modus operandi de los ciberdelincuentes implica generalmente técnicas de *phishing* para robar credenciales de acceso, que luego se utilizan para piratear las cuentas personales de las víctimas. A pesar de que la tendencia de transacciones ficticias de valores ha disminuido gracias a una estricta supervisión, las pérdidas totales registradas aún alcanzan una cifra imponente de unos 2600 millones de yenes.
Este paso está alineado con las directrices emitidas por la Asociación de Agentes de Bolsa de Japón y la Agencia de Servicios Financieros en octubre de 2025. Dicha regulación exige la aplicación de la autenticación multifactor tanto al iniciar sesión en el sistema como al retirar fondos. Aunque las normas de seguridad son ahora más elevadas, las empresas reconocen que aún se enfrentan a desafíos técnicos para educar a los usuarios de mayor edad a fin de que se adapten a estos modernos sistemas de verificación.