KUDUS — Los esfuerzos de conservación del ecosistema en la región del monte Muria, Java Central, muestran avances positivos. La población del águila azor de Java (Nisaetus bartelsi), una especie endémica en peligro de extinción a menudo apodada el Ave Garuda, ha aumentado a 20 ejemplares, según los últimos datos de monitoreo, frente a los 14 registrados anteriormente.
A pesar de que el gráfico poblacional muestra una tendencia al alza, la presencia de esta ave de presa aún no está completamente a salvo de la amenaza de extinción. Para anticipar diversos riesgos, el grupo de Activistas de Conservación de la Naturaleza de Muria (Peka) monitorea intensivamente sus movimientos diarios, actividades de desplazamiento e investiga la ubicación de nuevos nidos a lo largo de la cadena montañosa.
El presidente de Peka Muria, Teguh Budi Wiyono, explicó que el comportamiento del águila azor de Java en el monte Muria es único en comparación con otros grupos de la misma especie en la isla de Java. En varias ocasiones se ha observado a estas aves rapaces volar cerca de zonas residenciales, a pesar de que sus nidos principales se encuentran en lo más profundo del frondoso bosque.
El monte Muria ha demostrado ser un hábitat sumamente rico. Además del águila azor de Java, estas montañas albergan a otras ocho especies de aves rapaces, como el águila negra, la culebrera chií, el águila azor variable y el cernícalo de las Molucas. Según una investigación colaborativa entre Peka Muria, la Fundación Djarum y Burung Indonesia iniciada en 2024, se han registrado 118 especies de aves que habitan esta área de conservación. En 2026, las observaciones se centrarán en mapear los nidos de águilas durante la época de reproducción, que va de mayo a octubre.
La presencia de 20 ejemplares de águila azor de Java en el monte Muria desempeña un papel crucial para la supervivencia de esta especie, considerando que la población nacional estimada en Java y Bali es de solo 300 a 500 individuos. Además de las aves de presa, el bosque de Muria sirve como refugio para otros mamíferos raros, como el leopardo de Java (Panthera pardus melas), con una población registrada de 14 adultos y dos cachorros, así como indicios de la presencia de panteras negras que actualmente se encuentran en proceso de verificación en el terreno.