El desarrollo del sector energético se considera ahora un requisito fundamental o la "infraestructura de todas las infraestructuras" para las aspiraciones tecnológicas de Vietnam. Esta opinión fue expresada por el profesor Nguyen Quoc Sy, rector del Instituto de Tecnología VinIT, durante un debate sobre la estrategia nacional de industrialización y modernización que persigue el gobierno local.
El gobierno vietnamita ha fijado objetivos ambiciosos a través de la Resolución 57, cuyo objetivo es que el país alcance el estatus de renta media-alta para 2030 y se convierta en un país desarrollado para 2045. Para respaldar esta visión, se aprobaron una serie de nuevas políticas legales en 2025, incluida la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Ley de la Industria de Tecnología Digital. Este marco legal está diseñado para acelerar el crecimiento en sectores clave como los semiconductores, la inteligencia artificial (IA) y la infraestructura en la nube.
Sin embargo, el mayor desafío para esta transformación radica en la demanda de energía. Según un análisis de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los centros de datos que sustentan la IA consumen hasta un 25 % más de electricidad que los servidores tradicionales, con niveles de densidad de potencia extremadamente altos. La necesidad de una fuente de alimentación estable con una disponibilidad del 99,999 % es un requisito técnico no negociable para la sostenibilidad de las industrias de alta tecnología.
En respuesta a ello, el Gobierno de Vietnam, a través de la revisión del Plan de Desarrollo Energético VIII, tiene como objetivo aumentar significativamente la capacidad eléctrica nacional hasta 2050. Esta estrategia incluye la diversificación de las fuentes de energía mediante el fortalecimiento de las renovables, como la eólica y la solar, así como el uso de la energía nuclear y el gas natural licuado (GNL) para respaldar la estabilidad energética. Se proyecta una gran inversión de 136 000 millones de dólares estadounidenses para hacer realidad esta infraestructura en el periodo 2026-2030.
El profesor Quoc Sy enfatizó que la integración entre la estrategia energética y los planes de desarrollo tecnológico debe llevarse a cabo en paralelo. Sugirió que cada centro de datos y zona industrial de alta tecnología se planifique junto con un sistema de transmisión de energía sólido. Además, el desarrollo de recursos humanos interdisciplinarios que combinen experiencia en energía e informática será clave para que Vietnam compita a nivel global.
En última instancia, el éxito de Vietnam como centro tecnológico regional depende en gran medida de la preparación de su infraestructura eléctrica. Al priorizar la estabilidad energética como base de la estrategia nacional, se espera que Vietnam garantice el funcionamiento fluido de su industria digital, asegurando al mismo tiempo su posición en la futura economía digital global.