La población de la regencia de Gresik se vio recientemente conmocionada por el informe de nueve futuros contrayentes que dieron positivo por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) durante los exámenes médicos obligatorios antes del matrimonio. Este fenómeno ha provocado diversas reacciones en la sociedad, que van desde la preocupación por la salud reproductiva hasta los desafíos asociados al estigma social que aún pesa sobre las personas con VIH.

En respuesta a esta situación, Vella Rohmayani, profesora de Tecnología de Laboratorio Médico de la Universidad Muhammadiyah de Surabaya (Umsura), ofreció su perspectiva profesional. Afirmó que este hallazgo médico no debe considerarse como un juicio ni como un motivo para cancelar el matrimonio. Al contrario, este proceso de detección es una medida preventiva fundamental para que la pareja conozca el estado de salud de cada uno de manera transparente y temprana.

Según Vella, las pruebas de salud prematrimoniales desempeñan un papel vital en la planificación del futuro de una familia sana. Mediante la detección temprana, las parejas pueden tomar medidas para mitigar el riesgo de transmisión del virus, incluida la preparación de un embarazo seguro para romper la cadena de transmisión de madre a hijo. Recordó que la salud física y mental es la base fundamental para construir un hogar sólido y planificado.

Asimismo, Vella destacó la importancia de una educación correcta sobre los mecanismos de transmisión del VIH para minimizar el pánico innecesario en la comunidad. Aclaró que el VIH no se transmite a través de interacciones sociales cotidianas, como darse la mano o compartir cubiertos. La transmisión solo ocurre por vías específicas, como relaciones sexuales de riesgo, el uso de agujas no estériles, transfusiones de sangre contaminada y la transmisión de madre a hijo.

De cara a los esfuerzos de prevención futuros, los expertos instan a los jóvenes a ser más proactivos en el cuidado de su salud reproductiva. Esto incluye adoptar hábitos de vida limpios, evitar conductas sexuales de riesgo y hacer uso de los servicios de asesoramiento y pruebas de salud periódicas. Eliminar el estigma hacia las personas que viven con el VIH también es un punto crucial para que la población no tenga miedo de hacerse la prueba, garantizando que la detección temprana siga siendo la máxima prioridad para construir familias de calidad.