El gobierno de Vietnam ha modificado oficialmente la hoja de ruta del desarrollo tecnológico nacional a través del Decreto Presidencial n.º 260/2026/ND-CP, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026. Esta política marca un cambio filosófico en el que el Estado deja de ser un mero financiador de investigaciones para convertirse en un socio estratégico que comparte activamente los riesgos con el sector privado en el desarrollo de innovaciones tecnológicas de alto nivel.
Esta política integral está diseñada para cerrar la brecha clásica entre el laboratorio y el mercado. A través de esta regulación, las empresas que trabajan en sectores tecnológicos estratégicos —como inteligencia artificial, semiconductores, robótica y biotecnología— tienen derecho a recibir apoyo financiero total de hasta el 100% para las tareas asignadas por el Estado. Además de la financiación, los actores empresariales también obtendrán acceso a laboratorios nacionales, mecanismos de prueba tipo 'sandbox', así como diversas exenciones fiscales y de derechos de importación.
Uno de los puntos más cruciales de este decreto es la concesión de subsidios de hasta el 100% a las tasas de interés de los créditos a través del Fondo Nacional de Innovación Tecnológica (NATIF). Este apoyo abarca aspectos no financieros cruciales, que van desde la protección de los derechos de propiedad intelectual y la capacitación del talento humano hasta la certificación de normas internacionales. Se espera que esta medida minimice las barreras de costos que anteriormente hacían que las empresas dudaran en realizar inversiones a largo plazo en sectores de alto riesgo.
El Viceministro de Ciencia y Tecnología, Bui Hoang Phuong, enfatizó que la orientación principal de esta política es la efectividad de la comercialización. El gobierno ya no se centra en la cantidad de temas de investigación, sino en la creación de productos concretos con alto valor económico y capacidad de aplicación en el sector público, como la gestión del transporte, la salud y la logística nacional.
Actualmente, los ministerios pertinentes están evaluando 28 propuestas de tareas tecnológicas estratégicas presentadas por diversas agencias centrales. Con un enfoque pragmático que combina metas a corto plazo e inversiones fundamentales a largo plazo, Vietnam se muestra optimista sobre la construcción de un ecosistema tecnológicamente independiente, al tiempo que mejora la competitividad de los productos nacionales en la cadena de valor global.