Un suceso extraordinario tuvo lugar en la zona boscosa del monte Salak, en la regencia de Sukabumi, cuando un hombre fue hallado con vida tras haber estado desaparecido durante casi tres años. El hallazgo se produjo cuando los residentes locales inspeccionaban el caudal de un río tras unas intensas lluvias, momento en el que encontraron a un hombre sentado y desorientado sobre unas rocas cubiertas de musgo.
El hombre fue identificado posteriormente como Ayi Solehudin, un habitante de la regencia de Cianjur a quien su familia buscaba desde hacía tres años. En el momento de su hallazgo, el estado físico de Ayi era extremadamente preocupante; su cuerpo mostraba una severa delgadez, sufría deshidratación grave y tenía dificultades para hablar o caminar por sí mismo.
Tras ser evacuado con éxito en una camilla por los vecinos, Ayi fue trasladado de inmediato a la oficina del distrito local para su identificación mediante escaneo de retina y huellas dactilares. Este proceso confirmó que se trataba efectivamente de Ayi Solehudin, cuya desaparición había sido denunciada tras marcharse de su casa hacia la zona boscosa del monte Salak.
La familia explicó que Ayi tenía antecedentes de problemas de salud mental que empeoraron tras el fallecimiento de sus padres. El hábito de aislarse en el bosque formaba parte de su estilo de vida, pero en aquel episodio de hace tres años, no regresó. Aunque hubo informes puntuales sobre su presencia en diferentes lugares, siempre volvía a desaparecer en el bosque antes de que su familia pudiera ir a buscarlo.
Hasta el momento, no se ha podido precisar con exactitud cuánto tiempo logró sobrevivir Ayi en la frondosidad del monte Salak. Dado su estado de extrema debilidad, se sospecha firmemente que luchó por mantenerse con vida utilizando recursos muy limitados a lo largo de todo el periodo de su desaparición.