El Ministerio de Asuntos Exteriores de China afirmó que cada país tiene pleno derecho a determinar de forma independiente la dirección y el camino del desarrollo de la tecnología digital y la inteligencia artificial (IA). Esta declaración refuerza la posición de Pekín en apoyo de la soberanía tecnológica global en medio de la intensa competencia entre las grandes potencias mundiales.
La parte china expresó su firme oposición a cualquier forma de intimidación política que obligue a los países en desarrollo a elegir un bando en la adopción de infraestructura digital. Se considera que las políticas de monopolio de estándares tecnológicos pueden obstaculizar el ritmo de la innovación global y ampliar la brecha digital entre las naciones.
A través de esta postura oficial, Pekín promueve la creación de un ecosistema tecnológico global inclusivo, justo y no discriminatorio. Se espera que la cooperación internacional en el campo de la inteligencia artificial se base en el principio del respeto mutuo, para un aprovechamiento equitativo de la tecnología en beneficio del bienestar de la humanidad.