En las laderas del monte Wilis, concretamente en la aldea de Ngliman, regencia de Nganjuk, existe una tradición única que aún se conserva hasta el día de hoy. Un total de 18 niños de la aldea son conocidos como niños Gombak Kuncung, una identidad vinculada a ellos desde su nacimiento a través de un rasgo físico en forma de mechón de cabello natural en la coronilla.
El jefe tradicional de la aldea de Ngliman, Mbah Tulus, explicó que este fenómeno está estrechamente relacionado con la historia de Kiai Ageng Ngaliman. Según la creencia local, dicho mechón de cabello es la manifestación de la presencia de las reliquias Kiai Bondan y Kiai Bethik custodiadas por los ancestros del pueblo. El término Gombak se refiere a los niños, mientras que Kuncung es para las niñas.
Una de las familias que vive esta tradición es la pareja formada por Lunari y Sunarti. Sus hijos gemelos, Aska y Asmi, han mantenido sus mechones de cabello durante siete años. Sunarti comentó que el cabello no se puede cortar de cualquier manera. El proceso de corte debe pasar por una serie de complejos rituales tradicionales, lo que a menudo requiere preparación en términos de tiempo y costos.
A pesar de tener una marcada diferencia física, los niños Gombak Kuncung llevan una vida como la de cualquier otro niño. Asisten a la escuela, estudian el Corán y juegan con normalidad en la aldea. Para la comunidad local, la condición de niño Gombak Kuncung no se considera una carga, sino un honor, ya que son vistos como niños elegidos por los ancestros a quienes se debe cuidar con gran responsabilidad.