El Ministerio de Juventud y Deportes (Kemenpora) ha establecido un nuevo paradigma en el desarrollo del sector deportivo nacional. El enfoque principal es cambiar la percepción del deporte, que durante mucho tiempo ha sido considerado una carga presupuestaria, para convertirlo en un sector estratégico capaz de generar un valor económico significativo y fortalecer la imagen del país a nivel mundial.

El ministro de Juventud y Deportes, Erick Thohir, enfatizó que este cambio de mentalidad se alinea con las directrices del presidente Prabowo Subianto. Se proyecta que el aprovechamiento del potencial de la industria deportiva y el turismo deportivo sea un motor de crecimiento económico, al tiempo que abre nuevos empleos y atrae un mayor interés de inversión a varias regiones de Indonesia.

Los datos globales muestran que el turismo deportivo tiene un valor económico que alcanza los 9.800 billones de rupias (IDR), mientras que se predice que la industria deportiva en su conjunto seguirá creciendo hasta un 25 por ciento para el año 2032. Se considera que Indonesia, con su riqueza en destinos turísticos y el éxito en la organización de eventos internacionales como el MotoGP de Mandalika —que generó un impacto económico de hasta 4,9 billones de rupias—, cuenta con un sólido capital para optimizar este nicho de mercado.

Como medida concreta, Kemenpora está promoviendo una organización más masiva de competencias deportivas en varias regiones. El efecto multiplicador de las actividades deportivas, que abarca desde la hostelería, el transporte y la gastronomía hasta la economía creativa, ha demostrado ser capaz de impulsar la economía local. El fenómeno de la proliferación de maratones en el país es un indicador claro de cómo la participación de millones de personas puede estimular la demanda en los sectores de apoyo.

Además de fortalecer el turismo deportivo, el gobierno también busca fomentar el profesionalismo en las ligas deportivas nacionales. Al multiplicar el número de ligas profesionales saludables, se espera que el flujo económico generado no solo beneficie a los clubes, sino también a la sociedad en general. Este esfuerzo forma parte de una gran visión para crear un ecosistema deportivo sostenible, al tiempo que se forma talento humano de excelencia en línea con la agenda de desarrollo nacional.