El monte Semeru se encuentra actualmente en el Nivel III de alerta después de una serie de erupciones desde finales de junio. Sin embargo, los geólogos advierten que la amenaza para las comunidades de las laderas no solo proviene de la expulsión directa de material volcánico, sino también del peligro latente de los lahares que pueden ocurrir en cualquier momento.

El Dr. Indranova Suhendro, experto en geografía de la Universidad Gadjah Mada, enfatizó que la acumulación de materiales de la erupción, como arena y rocas en las laderas de la montaña, es muy vulnerable a ser arrastrada por el agua de lluvia. Los lahares representan una amenaza significativa porque pueden ocurrir sin previo aviso, especialmente si cae lluvia intensa sobre la cumbre mientras las zonas residenciales de abajo disfrutan de un clima despejado.

Este fenómeno convierte a los ríos que nacen en el monte Semeru, en particular el río Besuksemut, en zonas de alto peligro. Los materiales volcánicos arrastrados por la corriente pueden incluir grandes rocas capaces de golpear cualquier cosa a su paso. Por ello, el Centro de Vulcanología y Mitigación de Riesgos Geológicos (PVMBG) sigue instando a la población a mantenerse alejada del radio de peligro y a no realizar actividades cerca de los cauces de los ríos.

Lamentablemente, estas advertencias suelen ser ignoradas por los mineros artesanales de arena que aún dependen de los cauces de lahar para subsistir. El Dr. Nova admitió que este problema es muy complejo, ya que entra en conflicto la mitigación de desastres con la realidad económica de la comunidad local.

Aunque científicamente la minería en el lugar está estrictamente prohibida por razones de seguridad de vida, considera necesaria una política más integral. El principal desafío actual es cómo el gobierno puede equilibrar la protección de la vida de los residentes frente a desastres difíciles de predecir con el sustento de la población local.