La calidad del aire en el entorno del hogar es un factor crucial para el desarrollo infantil, dado que este grupo de edad pasa la mayor parte del tiempo en interiores. La pediatra Dra. Ria Yoanita, Sp.A, enfatizó que la vulnerabilidad de los bebés y niños pequeños a la contaminación en interiores es muy alta porque su frecuencia respiratoria es más rápida que la de los adultos, mientras que su sistema inmunológico aún se encuentra en etapa de desarrollo.
Durante el evento de la campaña "First Space, First Care" en Yakarta, la Dra. Ria explicó que una mala circulación del aire, la humedad excesiva y las temperaturas no ideales en la habitación pueden desencadenar infecciones respiratorias. Aconsejó a los padres mantener la temperatura del aire acondicionado entre 24 y 26 grados Celsius y limpiar regularmente los filtros del aire acondicionado para evitar que se conviertan en nidos de polvo y microorganismos patógenos.
Además de la limpieza del aire, la elección de los materiales de construcción y el mobiliario también desempeña un papel vital en la creación de un entorno saludable para los más pequeños. La arquitecta Sabine Susan Emir enfatizó que el diseño de las habitaciones infantiles debe priorizar la seguridad de los materiales, como el uso de pinturas con pocos productos químicos y suelos higiénicos. Esto fue respaldado por la creadora de contenido Shofi, quien subrayó que la conciencia sobre la seguridad de los materiales de construcción es un paso preventivo importante para los padres.
Para minimizar los riesgos para la salud, los expertos recomiendan el uso de purificadores de aire si es necesario, así como limitar el uso de productos del hogar que contengan sustancias químicas fuertes o fragancias intensas. Al prestar atención a la ventilación, elegir materiales seguros y adaptar el diseño de las habitaciones a las etapas de desarrollo, los padres pueden garantizar un hogar que no solo sea cómodo, sino que también fomente la salud a largo plazo de los niños.