El monte Kawi, en la regencia de Malang, Java Oriental, ha ocupado durante mucho tiempo una posición única en la mitología cultural indonesia. Esta zona suele ser un destino de peregrinación para quienes buscan la buena fortuna, incluso en el sector empresarial. Una de las historias más icónicas proviene de Ong Hok Liong, la figura tras la fundación de la famosa empresa tabacalera Bentoel.
En su libro titulado 'Wali Berandal Tanah Jawa' (2021), el historiador George Quinn señala que Ong era un peregrino habitual en el monte Kawi. Visitaba con frecuencia las tumbas de Eyang Jugo e Iman Soedjono con la esperanza de recibir bendiciones y prosperidad para el negocio que estaba creando en ese momento.
El punto de inflexión en el éxito de Ong se produjo hacia 1954. Tras tener un sueño en el que veía tubérculos de taro durante una peregrinación, el guardián de la tumba interpretó el sueño como una instrucción para cambiar la identidad de su negocio. En aquel momento, su fábrica de cigarrillos, llamada 'Strootjes-Fabriek Ong Hok Liong', tenía dificultades para hacerse un hueco en el mercado.
Siguiendo este consejo, Ong cambió la marca de sus cigarrillos a 'Bentoel', un término local para el taro que apareció en su sueño. Esta decisión, en apariencia sencilla, se convirtió en un catalizador para el crecimiento de su empresa. Las ventas de cigarrillos se dispararon drásticamente, hasta el punto de que la empresa llegó a emplear a 3.000 trabajadores y se convirtió en un gigante de la industria antes de 1960.
Este extraordinario éxito convirtió a Ong Hok Liong en multimillonario hasta el final de sus días en 1967. Aunque la propiedad de Bentoel acabó pasando a manos de British American Tobacco en 2009, la historia de Ong sigue siendo parte inseparable de la narrativa de éxito vinculada al aura mística del monte Kawi hasta el día de hoy.