El comercio en la bolsa de valores de Wall Street el martes, hora local, cerró de manera mixta debido al fenómeno de una rotación masiva de carteras por parte de los inversores. Se observó que los actores del mercado comenzaron a desviar sus fondos de inversión fuera del sector tecnológico y de la inteligencia artificial (IA), que anteriormente habían subido con fuerza, hacia acciones del sector económico convencional que se consideran más seguras y defensivas.

Según los datos de cierre del mercado, el índice Dow Jones Industrial Average registró una ganancia significativa del 1,03 por ciento, o un aumento de 537,24 puntos hasta el nivel de 52.747,32, marcando una racha de tres días consecutivos de ganancias. El índice S&P 500 también logró cerrar en zona verde con un ligero incremento del 0,21 por ciento en el nivel de 7.428,78. Por el contrario, el índice Nasdaq Composite, de gran peso tecnológico, se debilitó un 0,22 por ciento hasta la posición de 24.876,91 debido a la presión de las ventas.

El debilitamiento del índice Nasdaq fue provocado por la preocupación de los inversores sobre las valoraciones del sector tecnológico, que se consideran demasiado altas. Esta venta de acciones afectó directamente a los fabricantes de chips de memoria y empresas de hardware que respaldan la IA. Por otro lado, la marcha de los índices no tecnológicos recibió un impulso gracias a la caída del precio del petróleo crudo Brent a un rango de 84 dólares por barril, lo que se considera que alivia el temor a la inflación global.

Los informes financieros trimestrales que superaron las estimaciones fueron el motor de las acciones de la economía convencional. Las acciones del fabricante de pintura Sherwin-Williams subieron un 8 por ciento tras la publicación de unos excelentes resultados del segundo trimestre, seguidas por Coca-Cola, que subió un 5 por ciento gracias a unas previsiones de ventas optimistas. Boeing también contribuyó con una subida del 4,76 por ciento. Sin embargo, el sentimiento negativo afectó al sector tecnológico con la caída de las acciones de Micron Technology y Advanced Micro Devices en más de un 8 por ciento, mientras que Corning Incorporated cayó bruscamente un 12,10 por ciento.

Los analistas predicen que la dirección futura del mercado estará marcada por una actitud de espera ("wait and see") por parte de los actores del mercado. El foco principal de los inversores se centra ahora en la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos (La Fed) y en el discurso inaugural del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, para buscar indicios de certeza sobre los recortes de tasas de interés en septiembre. Además, se espera que los informes financieros de otros gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft, Amazon y Meta determinen el rumbo del sentimiento del mercado.