Se considera que el alto nivel actual de las tasas de interés representa una carga pesada para el mundo empresarial, especialmente para el sector de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYME), que domina más del 98% del panorama empresarial en Vietnam. Aunque el gobierno ha instado a los bancos a flexibilizar las tasas de interés, los empresarios señalan que la medida aún no se ha sentido plenamente en la práctica, con cargas de interés sobre los préstamos que aún se sitúan entre el 14% y el 15% anual.
Para los sectores manufacturero y exportador, este desafío es aún más complejo, ya que requieren un gran capital para mantener largos ciclos de producción. Representantes de la industria de la madera y el mueble enfatizaron que, sin un mecanismo de crédito más específico para las empresas con buen flujo de caja real, continuarán asfixiadas por los altos costos operativos que reducen los márgenes de beneficio.
Esta situación crea una paradoja económica en la que las altas tasas de interés de los depósitos distorsionan la motivación emprendedora. Muchos empresarios consideran ahora retirar capital del sector productivo y optar por mantener los fondos en el banco como una opción mucho más segura y con un riesgo mínimo, en lugar de enfrentar la incertidumbre del mercado con márgenes de beneficio cada vez más estrechos.
Los empresarios instan a las autoridades monetarias a implementar de inmediato paquetes de crédito a mediano y largo plazo más asequibles. Además, se considera necesario reducir urgentemente la dependencia excesiva del crédito bancario mediante el fortalecimiento de los mercados de capitales, como la bolsa de valores y los bonos corporativos, para que la carga de la financiación económica no recaiga únicamente en el sistema bancario.
El apoyo tangible a través del acceso a capital competitivo se considera la clave principal para que el sector privado pueda seguir innovando y contribuyendo a los objetivos de crecimiento económico nacional. Sin un ajuste del costo del capital a niveles más razonables, se prevé que continúe la preocupación por el estancamiento de las inversiones entre los pequeños y medianos empresarios.