El debate sobre el Proyecto de Reglamento Regional (Raperda) de Turismo de la ciudad de Serang ha captado la atención del poder legislativo. La facción del Partido del Despertar Nacional (PKB) en el Consejo de Representantes del Pueblo Regional (DPRD) de la ciudad de Serang ha declarado firmemente su rechazo a varios artículos que regulan la distribución de bebidas alcohólicas y el funcionamiento de la vida nocturna en la región.
A pesar de rechazar estos puntos sensibles, la facción del PKB considera que el borrador del reglamento tiene, en general, una misión positiva, especialmente para impulsar el sector turístico local. Uno de los puntos que cuenta con total apoyo es el plan de optimización de los destinos de turismo religioso, que se espera impulse los Ingresos Originales de la Región (PAD).
El presidente de la facción del PKB del DPRD de la ciudad de Serang, Tatang Ruhiyat, explicó que el borrador de la Raperda de Turismo se encuentra actualmente en las primeras etapas de revisión por parte del Órgano de Formación de Reglamentos Regionales (Bapemperda). Según él, todo el material legal contenido en el proyecto será analizado en profundidad antes de pasar a la etapa de aprobación.
Tatang enfatizó que el rechazo de su partido se centra en el Artículo 46 y el Artículo 59, que están estrechamente relacionados con las actividades de clubes nocturnos, discotecas y la venta de bebidas alcohólicas. Su partido considera que la existencia de dichas cláusulas tiene el potencial de traer impactos negativos al tejido social de la comunidad de la ciudad de Serang.
En cuanto a la distribución de alcohol, la facción del PKB propuso que el gobierno local mantenga la regulación anterior que limita la venta de alcohol únicamente a hoteles de cinco estrellas. Dado que la ciudad de Serang actualmente solo cuenta con instalaciones hoteleras de cuatro estrellas, se considera que la norma antigua es suficiente para limitar su distribución, dependiendo ahora del compromiso de las fuerzas del orden para aplicar la ley de manera constante.
Se proyecta que la discusión de esta regulación tome hasta un año. Por ello, la facción del PKB insta a que el proceso de formulación de la norma involucre a diversos sectores de la sociedad en general, incluidos líderes religiosos y comunitarios, con el fin de crear una política turística que esté en armonía con los valores locales.