Los movimientos del mercado de valores de Estados Unidos el jueves (9/7/2026) se mostraron mixtos bajo la sombra de la escalada del conflicto geopolítico que involucra a Washington y Teherán. La reciente acción militar en el Estrecho de Ormuz despertó preocupación global, al tiempo que ejerció presión adicional sobre la estabilidad de los precios del petróleo crudo, que habían experimentado un aumento significativo.

El director de inversiones de UBS Global Wealth Management, Mark Haefele, advirtió que el incierto proceso de paz en Oriente Medio seguirá siendo una fuente principal de volatilidad en el mercado a corto plazo. No obstante, se espera que el interés compartido en mantener abierta la ruta comercial vital en el Estrecho de Ormuz actúe como un elemento de equilibrio en medio de las crecientes tensiones.

Detrás de las presiones macroeconómicas, el sector de los semiconductores emergió como un ancla de fortaleza para el mercado, con un avance del 2,4% en el iShares Semiconductor ETF. Este sector logró apuntalar el rendimiento de los futuros del Nasdaq, a pesar de una tendencia de debilitamiento en el interés de los inversores por las acciones basadas en inteligencia artificial (IA), que anteriormente eran las favoritas.

El sentimiento negativo también afectó a varios gigantes tecnológicos. Los informes sobre cambios en las estrategias de IA en empresas como Starbucks repercutieron en el rendimiento de las acciones de IBM y Microsoft, que experimentaron correcciones. Además, la ambición de Meta Platforms de fabricar sus propios chips de IA también presionó el movimiento de las acciones de la compañía en la sesión previa a la comercialización.

Por otro lado, los inversores centran ahora su atención en el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal. Según las actas de la última reunión, el mercado anticipa un posible aumento adicional de las tasas de interés de 25 puntos básicos antes de que termine el año. Los operadores del mercado esperan ahora la publicación de los datos semanales de solicitudes de subsidio por desempleo como un indicador adicional para medir la resiliencia de la economía estadounidense en medio de esta desafiante situación.