La situación de los servicios de atención médica en la Franja de Gaza se encuentra ahora en un punto crítico y bajo amenaza de colapso total. Esto ocurre después de que los ataques militares israelíes destruyeran instalaciones vitales de almacenamiento de medicamentos en el Hospital de los Mártires de Al-Aqsa, ubicado en Deir al-Balah.
El Ministerio de Salud de Gaza informó que el ataque destruyó por completo dos almacenes principales que albergaban suministros de medicamentos esenciales y equipos médicos básicos. Además, se reportó que otros dos edificios de almacenamiento sufrieron daños sumamente graves.
El Director General del Ministerio de Salud de Gaza, Munir Al-Bursh, expresó su preocupación por la escalada de estos ataques. Destacó que las acciones militares israelíes ahora no solo se dirigen contra pacientes, personal médico y edificios hospitalarios, sino que también atacan deliberadamente los suministros de medicamentos de los que dependen los civiles para sobrevivir.
Antes de la destrucción de estos almacenes, el sector salud en el enclave ya sufría una grave crisis. La Franja de Gaza carecía de aproximadamente el 51 por ciento de los medicamentos esenciales y el 59 por ciento de los consumibles médicos. Los obstáculos operativos también se vieron agravados por el mal funcionamiento del 22,5 por ciento del equipo de laboratorio debido a la falta de piezas de repuesto.
Se estima que la pérdida de estas instalaciones de almacenamiento acelerará el colapso total del sistema médico y privará a miles de pacientes de su derecho a la supervivencia. Ante esta situación de emergencia, las autoridades sanitarias locales instaron a la comunidad internacional a hacer cumplir el derecho internacional humanitario, que prohíbe estrictamente los ataques contra instalaciones sanitarias civiles.