El fenómeno de la sobrepoblación de excursionistas en la ruta de Selo, en el Monte Merapi, ha captado la atención del público después de que se hicieran virales en las redes sociales grabaciones de dicha actividad. A pesar de que el estado del Monte Merapi se encuentra en el Nivel II (Alerta), el entusiasmo de la población por realizar caminatas independientes sigue siendo imparable.

El director de la Oficina del Parque Nacional del Monte Merapi (BTNGM), Heri Wibowo, declaró que su institución tiene la autoridad para involucrar a elementos de las Fuerzas Armadas (TNI) y de la Policía Nacional (Polri) con el fin de llevar a cabo una seguridad estricta. Sin embargo, se decidió deliberadamente no tomar esa opción para minimizar el riesgo de fricciones horizontales o posibles enfrentamientos con los residentes locales que facilitan el acceso para el senderismo independiente.

Heri expresó su decepción debido a que los excursionistas parecen ignorar las diversas advertencias de las autoridades pertinentes, incluyendo los llamados del Parque Nacional, la BPPTKG, la BNPB y el Gobernador de DIY. Según él, un enfoque de seguridad física mediante la vigilancia de las fuerzas del orden es solo una solución a corto plazo que no garantiza el cumplimiento a largo plazo.

Como medida estratégica, el BTNGM prioriza ahora el diálogo a puerta cerrada con los residentes locales. Este esfuerzo se realiza para que la concienciación sobre los peligros de la actividad volcánica del Merapi surja del propio entendimiento de la comunidad, y no por imposición externa.

Hasta el momento, los guardias del parque siguen desplegados en la zona de Selo. Su presencia se enfoca en esfuerzos educativos intensivos y llamados persuasivos a cada visitante, mientras se espera una reunión formal programada con los residentes locales para buscar una solución conjunta por la seguridad en esta área de conservación.