La organización no gubernamental Indonesia Corruption Watch (ICW) reveló un oscuro historial de la gobernanza de la salud en el país. A lo largo del período de 2019 a 2024, ICW identificó al menos 112 casos de corrupción en el sector de la salud que han costado a las arcas del Estado hasta 583.000 millones de rupias.

Los hallazgos fueron presentados por la investigadora de ICW, Nisa Rizkia Zonzoa, durante un debate público en Yakarta. La presentación de estos datos coincidió con el lanzamiento del 25.º módulo educativo anticorrupción titulado "Corrupción en la salud en la era de la crisis climática", al que el público puede acceder de forma gratuita a través de la plataforma de aprendizaje en línea de la Academia Anticorrupción.

Según el perfil de los implicados, predominó la participación del sector privado con 52 personas. Le siguieron 38 funcionarios públicos (ASN) y 30 empleados de gobiernos locales. El predominio de actores privados indica una fuerte sospecha de prácticas de colusión en el proceso de adquisición de bienes y servicios médicos a diversos niveles regionales.

En cuanto al modus operandi, la malversación de fondos fue el tipo de desviación más frecuente, con 40 casos detectados. Otros métodos comunes incluyeron proyectos ficticios (28 casos), recortes presupuestarios (18 casos), sobreprecios (16 casos) e informes ficticios (10 casos). El resto incluyó prácticas de soborno, gratificaciones, extorsión y abuso de autoridad.

ICW también destacó presuntos casos de búsqueda de rentas durante la pandemia de Covid-19, particularmente relacionados con la adquisición del medicamento ivermectina, que llegó a promoverse como tratamiento contra el coronavirus a pesar del rechazo de la comunidad médica. Con el fin de mitigar el potencial de desviaciones similares en el futuro, se deben acelerar de inmediato las reformas de gobernanza centradas en la transparencia de las adquisiciones, la rendición de cuentas en las alianzas público-privadas y el fortalecimiento de la supervisión interna.