Muchas personas siguen atrapadas en el estigma de que un estilo de vida saludable requiere pasar horas en el gimnasio con entrenamientos de alta intensidad. Sin embargo, un estudio reciente desmiente esta creencia al revelar que una sesión corta de ejercicio, de tan solo cinco minutos al día, ya tiene un impacto positivo y real en la esperanza de vida de una persona.
Los hallazgos de esta investigación confirman que la actividad física de intensidad moderada —como caminar a paso ligero, andar en bicicleta o simplemente subir escaleras— puede reducir significativamente las tasas de mortalidad prematura. Si se realiza de manera constante, se estima que este sencillo hábito podría prevenir al menos una de cada diez muertes prematuras en la población general.
Nicole Logan, kinesióloga de la Universidad de Rhode Island, destaca que los beneficios de esta corta duración van más allá de la salud física. Según ella, el movimiento rutinario es muy eficaz para minimizar el estrés y los síntomas del agotamiento mental (burnout). Además, esta actividad física desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la densidad ósea, la calidad muscular y el funcionamiento físico general del cuerpo.
Aunque los datos analizados incluyeron a 150.000 adultos, los investigadores siguen instando a la población a no abandonar los objetivos de salud a largo plazo. Según las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la duración ideal del ejercicio de intensidad moderada es de 150 minutos a la semana. Sin embargo, para las personas con limitaciones de tiempo, integrar pequeños movimientos en su vida diaria es un primer paso muy valioso.
El experto en actividad física de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte, Ulf Ekelund, sugiere que la gente empiece a moverse de forma lenta pero constante. Estrategias prácticas como reducir el tiempo de estar sentado en 30 minutos o simplemente aumentar el número de pasos diarios han demostrado reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares hasta en un 11 por ciento. Opciones de actividades sencillas como hacer sentadillas o flexiones entre las tareas del hogar pueden ser una solución eficaz para mantener el metabolismo corporal en un nivel óptimo.