Mantener la salud del cerebro es un paso crucial para prevenir el deterioro cognitivo y el riesgo de demencia en el futuro. Diversas investigaciones muestran que una ingesta nutricional adecuada desempeña un papel importante en la protección de las células nerviosas y la mejora de la función de la memoria humana.

Los pescados grasos como el salmón, el atún y las sardinas son las principales recomendaciones debido a su alto contenido de ácidos grasos omega-3. Este nutriente actúa formando membranas celulares y apoyando la estructura neuronal para que la transmisión de información en el cerebro funcione de manera óptima. Además, se informa que el flujo sanguíneo hacia el cerebro es mucho más fluido en individuos con niveles adecuados de omega-3.

Además de la proteína animal, se recomienda encarecidamente el consumo de frutos rojos ricos en antioxidantes flavonoides y varios tipos de frutos secos. Se ha demostrado que el contenido de vitamina E en los frutos secos y semillas, como las almendras y las semillas de girasol, protege las células del estrés oxidativo. Del mismo modo, las verduras de hoja verde como las espinacas y el brócoli contienen vitamina K y folato para frenar el deterioro cognitivo.

Como refrigerio complementario, el chocolate negro con al menos un 70 por ciento de cacao también aporta una contribución positiva. Se ha demostrado que los flavonoides que contiene aumentan la plasticidad cerebral, lo que ayuda a los humanos en el proceso de aprendizaje y adaptación. La neuróloga del Hospital Nacional del Cerebro, la Dra. Sardiana Salam, Sp.S, enfatizó que la dieta es la base principal de la salud cerebral, especialmente para quienes corren riesgo de obesidad.

Más allá de los factores nutricionales, los expertos también sugieren la estimulación cognitiva a través de hábitos como leer libros, resolver crucigramas o hacer rompecabezas para prevenir los síntomas de la predemencia. Tampoco se debe ignorar un estilo de vida activo; el ejercicio ligero, como correr suavemente durante 30 minutos cada mañana, es muy eficaz para mantener la función nerviosa, incluso para pacientes con antecedentes de accidente cerebrovascular.