El mundo de la ingeniería civil de Indonesia cuenta con un registro histórico de oro gracias a la figura del Ing. Tjokorda Raka Sukawati. A través de la invención de la tecnología Sosrobahu, logró aportar una solución innovadora a los retos de la construcción de infraestructuras en zonas urbanas densamente pobladas. Esta tecnología permite realizar la construcción de pasos elevados de manera eficiente sin necesidad de paralizar el flujo de tráfico inferior.

Nacida de una necesidad urgente durante el proyecto de construcción de la autopista Cawang-Tanjung Priok a finales de la década de 1970, Tjokorda se enfrentó a un gran dilema. Los métodos de construcción convencionales que requerían el cierre de carreteras ya no se consideraban viables para una Yakarta en constante crecimiento. Este desafío despertó la creatividad del ingeniero para buscar una alternativa más práctica para la instalación de vigas de soporte de hormigón que no interfiriera con la movilidad de los ciudadanos.

La brillante inspiración surgió de una simple observación mientras Tjokorda reparaba su propio automóvil. Utilizando los principios de la Ley de Pascal a través de un sistema hidráulico, creó un mecanismo mediante el cual la viga de hormigón podía moldearse en paralelo al flujo de la carretera y, a continuación, girar 90 grados hasta su posición exacta una vez finalizado el proceso de vaciado. El punto de apoyo creado permitía que la pesada carga girase con gran precisión sobre el pilar.

El éxito de esta tecnología no solo ha sido reconocido en su país de origen, sino que también ha sido adoptado en diversos proyectos de infraestructura estratégica en el extranjero. Hasta el día de hoy, Sosrobahu sigue siendo una prueba tangible del ingenio de los ingenieros indonesios, capaces de crear soluciones de clase mundial y cambiar el paradigma del desarrollo de construcciones eficaces, económicas y respetuosas con el tránsito de la población.