Las publicaciones recientes en redes sociales se han visto alborotadas por la noticia de que 522 niños y adolescentes en la regencia de Sidoarjo, Java Oriental, dieron positivo en las pruebas de VIH/SIDA. En respuesta a esta situación, el Ministerio de Salud de la República de Indonesia (Kemenkes) aclaró que este aumento en los casos detectados es un impacto positivo de la expansión masiva de los servicios de detección temprana, por lo que no indica necesariamente un repunte en la transmisión de nuevos casos en la comunidad.
La experta en salud de la Universidad Muhammadiyah de Surabaya (Umsura), Vella Rohmayani, instó al público a mantener la calma y a no estigmatizar a las Personas que Viven con el VIH (PVVS). Según ella, la mala percepción y la discriminación hacia los pacientes a menudo surgen de la falta de comprensión pública sobre los mecanismos de transmisión del virus.
La profesora de Tecnología de Laboratorio Médico de Umsura aclaró que el VIH no se transmite a través de interacciones sociales cotidianas como darse la mano, compartir utensilios de comida o vivir bajo el mismo techo. La transmisión de este virus es muy específica, concretamente a través de relaciones sexuales de riesgo, el uso de jeringas no estériles, transfusiones de sangre contaminada y la transmisión de madre a hijo.
Vella recordó que el miedo a ser marginado debido al estigma social es, de hecho, el principal obstáculo para combatir esta enfermedad. Cuando las personas se sienten juzgadas, los grupos de alto riesgo se muestran reacios a someterse a pruebas de detección. Como resultado, la detección de casos se retrasa y la transmisión puede continuar propagándose sin que nadie se dé cuenta.
Además, explicó que los avances médicos actuales permiten a las PVVS llevar una vida de calidad mediante la terapia antirretroviral (ARV) de rutina. En el caso de los niños pequeños, lo más probable es que se deba a la transmisión vertical durante el embarazo o la lactancia, algo que en realidad puede prevenirse mediante un cribado estricto en mujeres embarazadas y una atención médica oportuna desde el principio.
Por otro lado, para reducir los casos en el grupo de adolescentes, Vella enfatizó la importancia de fortalecer la educación en salud reproductiva basada en la ciencia y adaptada a su edad. Se necesitan esfuerzos de colaboración entre las familias, las escuelas y los centros de salud para que la generación joven comprenda las consecuencias de las conductas de riesgo y la importancia de los exámenes de salud antes del matrimonio.