La Cámara de Comercio e Industria de Indonesia (Kadin), a través del Kadin Indonesia Institute (KII), considera ahora que el sector de la salud no es un mero aspecto de los servicios públicos, sino un nuevo y crucial motor de crecimiento económico para Indonesia. A través del lanzamiento del documento estratégico titulado "Health is the New Wealth" (La salud es la nueva riqueza), Kadin busca impulsar el flujo de inversiones en el ámbito de la salud para generar un efecto multiplicador en la creación de empleo y el aumento de la innovación nacional.

Shinta, representante de Kadin, subrayó que los países con sistemas de salud sólidos demuestran tener una mayor productividad laboral y una estabilidad económica más firme. Según ella, Indonesia se encuentra en un punto crucial para optimizar este sector, especialmente con el dividendo demográfico y la creciente demanda de servicios de salud, en consonancia con la actual transformación del sistema nacional de salud.

La inversión a la que se hace referencia no se limita a la construcción de infraestructura física como hospitales o plantas de manufactura farmacéutica, sino que abarca un ecosistema de salud integrado más amplio. Se proyecta que la inversión en este sector mejore la calidad de los recursos humanos y, al mismo tiempo, fortalezca la posición de la industria nacional en el panorama competitivo global, de modo que la salud pueda ser vista como un activo productivo y no como una carga de gasto estatal.

El documento "Health is the New Wealth" fue elaborado como una hoja de ruta para la colaboración entre el gobierno y el sector privado, con el fin de mejorar el clima de inversión y simplificar las regulaciones existentes. Se espera que esta medida acelere el desarrollo de la industria nacional de la salud para que Indonesia no solo sea un consumidor, sino también un actor principal en el mercado de la salud regional.

La sinergia intersectorial se considera clave para alcanzar los objetivos de transformación de la salud nacional. Shinta enfatizó que el gobierno y el sector empresarial deben trabajar de la mano para que las inversiones realizadas no solo se orienten a obtener beneficios económicos, sino que también tengan un impacto real en la mejora de la calidad de la salud pública en general.