La inteligencia artificial (IA) ha ocupado oficialmente el primer lugar como la innovación más influyente en el ecosistema laboral global. Esto se reveló en un informe exhaustivo titulado “IWG: 300 Years of Office Innovation”, que traza la evolución de los espacios de trabajo desde la creación de la primera oficina moderna en 1726 hasta la era digital actual.
International Workplace Group (IWG) elaboró esta investigación involucrando a líderes empresariales globales para revisar la historia del cambio en el lugar de trabajo. Desde la fundación del Old Admiralty Building en Londres en 1726, el concepto de oficina ha seguido evolucionando a través de varios hitos históricos, como el rascacielos Wainwright Building en los Estados Unidos hasta el diseño funcional del Pentágono.
Mark Dixon, presidente ejecutivo de IWG, explicó que el cambio tecnológico producido en la última década representa la fase más transformadora desde la era de la máquina de escribir e internet. Según los datos de la investigación, la IA ocupa el primer lugar entre las innovaciones más importantes con un 36 %, seguida por los dispositivos portátiles y tabletas (35 %), la tecnología de videoconferencia (31 %), la conectividad inalámbrica (29 %) y los sistemas de trabajo híbrido (26 %).
La adopción de sistemas de trabajo híbrido se considera un cambio fundamental que altera el cómo, el dónde y el porqué se trabaja. Esta transformación está impulsada por la integración de software y hardware que permite una alta flexibilidad. Un 35 % de los directores ejecutivos reconoce que la tecnología actual ha facilitado que el personal trabaje desde cualquier lugar, e incluso las reuniones virtuales han reemplazado significativamente la frecuencia de los encuentros presenciales.
Curiosamente, la década de 2020 se clasifica como la más revolucionaria, superando a la década de 1990, que alguna vez fue conocida como el inicio de la conectividad a internet y el correo electrónico. Este cambio también ha creado una brecha generacional, donde los trabajadores más jóvenes empiezan a no estar familiarizados con tecnologías antiguas como las máquinas de fax o los disquetes, aunque la mayoría de los líderes empresariales aún conservan cierta nostalgia por las herramientas de trabajo del pasado.
A pesar de la aparición de muchas innovaciones nuevas, la encuesta muestra que no todas las tecnologías perduran. Se prevé que dispositivos como las gafas inteligentes, las cintas de correr para escritorio y las pizarras interactivas no cambiarán de forma permanente el futuro del mundo laboral. Por el contrario, la mayoría de los directores ejecutivos, un 83 %, considera que los cambios actuales en los patrones de trabajo son un paso positivo que mejora la colaboración y la eficiencia organizacional en su conjunto.