El imperio empresarial del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, registró ingresos significativos procedentes de la región del Medio Oriente a lo largo del año 2025. Según los últimos informes financieros publicados por el gobierno estadounidense, las entidades comerciales de Trump lograron embolsarse ingresos por 300 millones de dólares (equivalentes a 5,1 billones de rupias indonesias) de países de la región del Golfo.
Esta fantástica cifra convierte a Medio Oriente en el mayor contribuyente de ingresos extranjeros para las líneas de negocio de Trump. En total, el conglomerado empresarial reportó ingresos superiores a los 2.000 millones de dólares procedentes de diversos sectores comerciales durante el año pasado.
Los informes recabados por The Wall Street Journal revelan que la principal fuente de ingresos provino de la desinversión o venta de la mitad de la participación de Trump en la empresa de criptomonedas, World Liberty Financial. La transacción aportó alrededor de 263 millones de dólares a la familia Trump. Resulta interesante que se haya identificado al comprador de las acciones como una entidad afiliada al jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, una figura influyente que también se desempeña como asesor de seguridad nacional de los Emiratos Árabes Unidos.
Además del sector de los activos digitales, los ingresos de la región del Golfo también se vieron respaldados por los negocios de licencias inmobiliarias. Desarrolladores en Arabia Saudita, Catar, los EAU u Omán aportaron alrededor de 38 millones de dólares a la Trump Organization por el uso de la marca registrada en varios proyectos de rascacielos y campos de golf de lujo en dichos países.
Este aumento drástico de los ingresos se produce en medio de las dinámicas de la política exterior de EE. UU. en Medio Oriente liderada por Trump. Por otra parte, la Casa Blanca negó rotundamente la existencia de un posible conflicto de intereses en estas transacciones comerciales. Un portavoz declaró que Trump ha logrado atraer grandes inversiones a EE. UU. generando empleo, y subrayó que el control operativo del negocio familiar fue transferido a su hijo mayor durante su mandato presidencial.