El Ministerio de Salud (Kemenkes) de la República de Indonesia ha instruido oficialmente a todos los centros de salud, en particular a los hospitales, a reforzar los procedimientos operativos estándar (POE) relacionados con la protección del personal médico y sanitario. Esta firme medida se toma en respuesta a la creciente preocupación por la posible intimidación y los actos de violencia que suelen dirigirse al personal sanitario durante el desempeño de sus funciones.

El Director General de Salud Avanzada del Ministerio de Salud, Azhar Jaya, enfatizó que la seguridad del personal sanitario, especialmente de quienes trabajan en Urgencias, es una prioridad absoluta. Se exige a los administradores de los hospitales que mantengan en alerta a personal de seguridad y establezcan mecanismos de respuesta rápida para abordar situaciones que amenacen la vida o la seguridad del personal médico durante las horas de atención.

De acuerdo con lo establecido en la Ley Número 17 de 2023 sobre Salud, el personal sanitario cuenta con protección legal para suspender la prestación de servicios si se siente amenazado o sufre intimidaciones, excepto en condiciones de emergencia que requieran atención médica inmediata. Esta disposición se refuerza con el Reglamento del Ministro de Salud, que otorga la base legal para que el personal se retire de entornos inseguros.

El Ministerio de Salud también recordó al público que cualquier forma de violencia, ya sea física o verbal, contra el personal sanitario de servicio puede acarrear consecuencias penales. Los autores de actos violentos pueden ser procesados en virtud de los artículos del Código Penal (KUHP), incluidos los relativos a agresiones y amenazas de violencia.

Como solución ante la insatisfacción con los servicios médicos, el Ministerio de Salud invita a la ciudadanía a utilizar los canales oficiales de denuncia disponibles, a saber, la línea directa 1500-567 o el servicio de WhatsApp al 0811-500-567, activos las 24 horas. El Ministerio también insta a los gobiernos locales a supervisar y orientar los centros de salud de manera profesional, sin interrumpir la continuidad de los servicios públicos para la comunidad en general.