El Ministerio de Salud (Kemenkes) de la República de Indonesia finalmente ha presentado los resultados de una investigación profunda sobre el fallecimiento de la Dra. Icha en la Regencia de Timor Central Norte, Nusa Tenggara Oriental. La investigación se centró en tres puntos principales: la precisión del procedimiento para administrar el Suero Antiofídico (SABU), presuntos actos de intimidación en el entorno del Departamento de Emergencias (IGD) y el débil sistema de protección para el personal de salud durante el ejercicio de sus funciones.

La Directora General de Personal de Salud del Ministerio de Salud, Yuli Farianti, enfatizó que la administración de SABU no debe realizarse de manera descuidada. Según ella, el suero debe administrarse sobre la base de indicaciones médicas sólidas y mediante una evaluación clínica precisa por parte de profesionales de la salud. Una administración que no siga el procedimiento adecuado corre el riesgo de poner en peligro la vida del paciente en lugar de curarlo.

Además de los aspectos clínicos, el equipo de investigación encontró sospechas de intimidación contra la Dra. Icha en el Hospital Leona Kefamenanu. Se sospecha que este fenómeno fue el factor desencadenante que empeoró la situación, lo que finalmente llevó al trágico suceso. El Ministerio de Salud destacó que la coordinación de la protección del personal médico en los centros de salud aún no es óptima, por lo que no se pueden tomar medidas de intervención de manera rápida cuando ocurren incidentes.

Como medida de fortalecimiento, el Ministerio de Salud recordó el mandato de la Ley Número 17 de 2023 sobre Salud, particularmente el Artículo 273. Dicha norma garantiza el derecho del personal médico a recibir protección contra cualquier forma de trato que degrade su dignidad, decoro, o actos de acoso. El personal de salud tiene incluso la autoridad legal para suspender los servicios si se enfrenta a amenazas de violencia o acoso, a fin de garantizar su propia seguridad y la calidad del servicio.