El plan de Apple de ser autosuficiente en la producción de los componentes de sus dispositivos está cada vez más cerca de hacerse realidad. El director ejecutivo (CEO) de Qualcomm, Cristiano Amon, confirmó que la contribución de su empresa en el suministro de módems para la próxima generación de iPhone, incluido el iPhone 18 Pro, se reducirá más rápido de lo previsto inicialmente.
En el informe financiero del tercer trimestre del año fiscal 2026, Amon reveló que se proyecta una fuerte caída en los ingresos provenientes de Apple a partir del próximo trimestre. Esto se debe a que se espera que la proporción de componentes de módem de Qualcomm en los últimos iPhone caiga por debajo del 20 por ciento. Esta información desmiente los rumores anteriores que sugerían que Apple seguiría implementando una estrategia de doble suministro manteniendo el uso de módems de Qualcomm para el mercado de los Estados Unidos.
Este agresivo movimiento de Apple está impulsado por la aceleración en el desarrollo de su módem interno, denominado C2. Esta transición se alinea con la estrategia a largo plazo del gigante tecnológico de Cupertino para eliminar la dependencia de terceros fabricantes, de manera similar a la exitosa migración de los procesadores Intel a Apple Silicon en la línea Mac. A través de este módem propio, se proyecta que Apple pueda optimizar la integración entre hardware y software, mejorar la eficiencia energética de la batería y reducir significativamente los costos de licencias.
Por otro lado, Qualcomm no parece estar demasiado preocupada por perder a uno de sus mayores clientes. La empresa de semiconductores está diversificando activamente su negocio, desplazando su enfoque hacia el sector de centros de datos y la industria automotriz. Qualcomm tiene como objetivo alcanzar ingresos por centros de datos de 5.000 millones de dólares en el año fiscal 2027, ascendiendo a 15.000 millones de dólares para 2029, para respaldar su estabilidad financiera futura.