Los impactos negativos del cambio climático en la salud pública ya no son solo una proyección para el futuro, sino una amenaza real que está ocurriendo ahora mismo. Esta advertencia fue realizada por el periodista científico sénior de Kompas, Ahmad Arif, en el debate público titulado "Protegiendo el derecho a la salud en la era de la crisis climática", celebrado en Yakarta el lunes (27/7/2026). El evento también marcó el lanzamiento de un nuevo módulo educativo de la Academia Anticorrupción, centrado en el potencial de corrupción en el sector de la salud en medio de la crisis climática.
Arif comparó el estado actual de la Tierra con una rana que es hervida viva lentamente. La mayoría de la gente no se da cuenta de que las temperaturas globales actuales han aumentado alrededor de 1,5 grados Celsius en comparación con las condiciones de hace siglo y medio. Este aumento de la temperatura global desencadena diversos fenómenos meteorológicos extremos, que van desde sequías prolongadas hasta ciclones tropicales.
El impacto más preocupante es el aumento del riesgo de muerte por golpe de calor extremo. Arif se refirió a esta amenaza como un asesino silencioso debido a que el sistema de registro de datos de salud en Indonesia aún no es capaz de identificar específicamente este riesgo. Como ejemplo concreto, el pasado mes de junio se registraron dos muertes bajo sospecha firme de estar relacionadas con la exposición al calor extremo: un participante de una capacitación en Balikpapan y un corredor de maratón.
Además, una investigación colaborativa entre Arif y Lapor Iklim detectó una tendencia al alza en las tasas de mortalidad de los agricultores mientras trabajan en los arrozales. Esta amenaza para la salud también fue destacada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un tema crucial que requiere una alta vigilancia. Asimismo, el daño ambiental, como la deforestación en Kalimantan y Sumatra, también ha desencadenado la propagación de nuevas enfermedades, incluida una variante de malaria transmitida de primates a humanos.
Para anticipar impactos más graves, Arif instó a la implementación del concepto One Health (Una Sola Salud), un enfoque integrado que analiza la estrecha relación entre la salud humana, animal y ambiental. También urgió sobre la importancia de la transparencia en el presupuesto para la adaptación al clima, el fortalecimiento de sistemas de salud receptivos a nuevas amenazas, la participación de grupos vulnerables en la formulación de políticas y la aplicación constante de las leyes ambientales.