La Junta Ejecutiva de Nahdlatul Ulama (PBNU) está promoviendo activamente la integración de la educación sobre salud reproductiva en los internados islámicos (pesantren). Este paso estratégico se toma como un esfuerzo concreto para prevenir actos de violencia sexual al tiempo que se mejora el nivel de salud de los estudiantes (santri) en toda Indonesia.
Este compromiso fue ratificado en el foro Halaqah sobre la Implementación de la Educación en Salud Reproductiva para Santris, impulsado por el Movimiento para el Bienestar Familiar de Nahdlatul Ulama (GKMNU) en el Pondok Pesantren KHAS Kempek, Cirebon, Java Occidental. La reunión congregó a líderes de pesantren de las regiones de Java Occidental y Java Central para unificar criterios.
La presidenta del Departamento de Bienestar Social de la PBNU, Alissa Qatrunnada Wahid, explicó que el aumento de los casos de violencia en instituciones educativas religiosas sirve como una alarma crucial sobre la necesidad de esta educación. La PBNU busca construir un ecosistema protector en los pesantren dotando a los estudiantes de los conocimientos adecuados sobre salud reproductiva.
Alissa también señaló la percepción errónea del público que a menudo asocia la salud reproductiva exclusivamente con la actividad sexual. En realidad, el alcance de este tema es muy amplio, desde la prevención de la anemia en adolescentes y la reducción del estancamiento del crecimiento (stunting), hasta la disminución de las tasas de mortalidad materna e infantil. Se espera que esta educación deje de considerarse un tabú y se convierta en una necesidad urgente para crear un entorno de aprendizaje seguro.
En la misma línea, el Ministerio de Salud (Kemenkes) considera que esta educación es crucial para reducir la Tasa de Mortalidad Materna (TMM) nacional, que actualmente sigue retrasada respecto a los países vecinos del Sudeste Asiático. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) globales fijan como meta reducir la TMM de Indonesia a 70 por cada 100.000 nacidos vivos para el año 2030. Esta educación también se dirige a los estudiantes varones para que asuman una responsabilidad moral equivalente.
Desde la perspectiva de los tutores, K.H. Abdul Barri, del Pondok Pesantren Al-Masthuriyah Sukabumi, enfatizó la importancia del acompañamiento continuo para los estudiantes adolescentes. Espera que este programa educativo siga siendo supervisado mediante asesoramiento directo en cada pesantren por parte de eruditos islámicos (kiai, nyai) y preceptores de los dormitorios, para que su aplicación se adapte a los valores y la sabiduría local de cada institución.