El programa de Cooperativas Rurales y Urbanas Merah Putih (KDMP), actualmente en pleno desarrollo, está siendo objeto de duras críticas. La Fundación Lokataru (Lokataru Foundation) advierte que la participación activa de las Fuerzas Armadas de Indonesia (TNI) en el desarrollo y la gestión de este programa económico podría socavar los valores democráticos y restringir las libertades civiles a nivel comunitario.
El director ejecutivo de la Fundación Lokataru, Delpedro Marhaen, reveló que el plan de expansión de las KDMP para llegar a 80.000 puntos en todo el territorio nacional despierta gran preocupación. Según Marhaen, esta red a gran escala es sumamente vulnerable de ser utilizada para controlar flujos presupuestarios, dominar canales de logística alimentaria y transformarse en una maquinaria de control político de cara a las elecciones de 2029.
El diseño institucional de las KDMP, de carácter vertical y descendente (top-down), facilitaría la movilización de masas con fines electorales. Lokataru destaca el uso de la estructura de comando territorial militar hasta el nivel de las aldeas como un mecanismo para facilitar dicho control. Si el control sobre los productos de primera necesidad de la población se fusiona con la red militar, será extremadamente difícil para el público fiscalizar posibles movimientos políticos encubiertos.
La intervención militar en la economía rural contradice el espíritu de la reforma de las TNI, que estipula el retorno del ejército a sus funciones de defensa y su exclusión de los asuntos civiles. Delpedro insistió en que las cooperativas deberían desarrollarse de manera independiente, a partir de la iniciativa y la conciencia colectiva de los habitantes, y no bajo instrucciones de mandos militares.
En sintonía con esto, el investigador de la Fundación Lokataru, Fahrul Lubis, afirmó que este programa de alcance nacional ha dejado de ser una simple herramienta de empoderamiento económico local. El estudio de la organización revela una deriva de las KDMP hacia una nueva infraestructura política que abre la puerta a la consolidación del poder y a prácticas de clientelismo político a nivel local por parte de diversas facciones en el futuro.