BYD (Build Your Dreams), el fabricante de automóviles líder de Shenzhen, China, consolida su posición como pionero mundial en tecnología de vehículos ecológicos con un enfoque en los vehículos híbridos enchufables (PHEV). Desde el lanzamiento del sedán F3DM como el primer PHEV de producción masiva del mundo en diciembre de 2008, BYD ha mantenido de manera constante una filosofía que prioriza lo eléctrico. A través de este enfoque, la batería eléctrica funciona como la principal fuente de propulsión antes de que el motor de combustión interna tome el relevo para mantener la eficiencia.

La identidad de la tecnología híbrida de BYD se conoce a través de la etiqueta "DM" o Dual-Mode. A diferencia de los competidores que generalmente iniciaron su transición con la tecnología convencional de vehículos híbridos eléctricos (HEV), BYD irrumpió directamente en el mercado con un sistema PHEV que se puede cargar externamente mediante un enchufe eléctrico. Este audaz paso se ha perfeccionado continuamente hasta dar origen a la variante DM-i, que ahora se está introduciendo en el mercado automotriz indonesio a través del modelo monovolumen M6 DM-i.

La trayectoria de innovación de la tecnología DM se divide en cinco fases evolutivas. En la primera generación, el F3DM era capaz de recorrer 60 kilómetros en modo puramente eléctrico y un total de 480 kilómetros en modo combinado. Aunque tuvo un éxito comercial limitado, con ventas acumuladas de unas 3.284 unidades hasta el final de su producción en 2013, este modelo sirvió de base fundamental para el desarrollo posterior de tecnologías ecológicas de BYD.

Al entrar en la segunda (2013) y tercera (2018) generación, el enfoque de BYD se desplazó hacia una mejora de rendimiento más agresiva, introduciendo configuraciones de doble motor en líneas de productos populares como Qin, Tang y Song DM. Estos esfuerzos dieron como resultado una capacidad de aceleración impresionante, en la que los vehículos podían pasar de cero a 100 km/h en menos de cinco segundos.

Un punto de inflexión comercial muy importante se produjo con el lanzamiento de la cuarta generación en 2021. BYD dividió su tecnología híbrida en dos vertientes específicas: DM-i, que prioriza una eficiencia energética óptima, y DM-p, que hace hincapié en un rendimiento de conducción dinámico. Esta estrategia de diferenciación logró desencadenar un aumento masivo de las ventas, especialmente en el mercado nacional chino.

Actualmente, la tecnología DM ha alcanzado su quinta generación, batiendo el récord mundial de eficiencia térmica del motor con un 46,06 por ciento. Con un consumo de combustible declarado de 65 kilómetros por litro, los vehículos de última generación como el Qin L DM-i pueden alcanzar una autonomía total de más de 1.800 kilómetros, superando incluso los 2.000 kilómetros en pruebas internas con una sola carga de batería y depósito de combustible llenos. Esta eficiencia también reduce significativamente los costes de funcionamiento del vehículo hasta el equivalente a 300 IDR por kilómetro.