El programa de Control de Salud Gratuito (CKG, por sus siglas en indonesio), iniciado por el Gobierno de la Ciudad de Samarinda a través de la integración de la aplicación Satu Sehat, ha atraído el interés de decenas de miles de residentes. Hasta mediados de 2026, la Oficina de Salud (Dinkes) de Samarinda registró 28 000 inscritos, con una tasa de finalización de exámenes que alcanzó el 90 por ciento. Aunque administrativamente las cifras de participación parecen bastante progresivas, el gobierno local considera que la concienciación pública para realizarse exámenes preventivos aún no es óptima.

El director de la Oficina de Salud de Samarinda, Ismed Kusasih, reveló que el principal obstáculo en este programa no es la infraestructura ni la logística médica, sino la resistencia psicológica de la población. Muchos ciudadanos aún se muestran reacios a hacerse controles de salud por temor a un diagnóstico que pueda revelar alguna enfermedad. Sin embargo, el tamizaje de salud es un instrumento crucial para la prevención temprana antes de que el estado de salud empeore.

Además del temor de los ciudadanos, los desafíos operativos también afectan la eficacia del programa a nivel de atención primaria. La escasez de recursos humanos en los centros de salud comunitarios (puskesmas) es un obstáculo real, dado que el personal de salud debe dividir su atención entre la realización de los exámenes CKG, que requieren bastante tiempo, y otros servicios diarios de rutina, como la atención de parteras y las actividades de los centros de atención materno-infantil (posyandu).

A pesar de enfrentarse a una alta carga de trabajo, Ismed enfatizó que los servicios de CKG siguen funcionando de manera estable y programada en todos los centros de salud de la ciudad (conocida como Kota Tepian). Se ha asegurado que la disponibilidad de logística y equipos de pruebas de laboratorio básico se encuentra en condiciones seguras para garantizar el buen desarrollo del programa. La Oficina de Salud continúa instando a la población a dejar de lado el miedo y comenzar a priorizar la detección temprana para una mayor eficacia en la gestión de la salud a largo plazo.