Respondiendo a una serie de incidentes médicos fatales ocurridos durante actividades físicas en Indonesia, la Asociación de Médicos Especialistas en Medicina del Deporte (PDSKO) ha emitido directrices clave para garantizar la seguridad de quienes practican deporte. Esta organización profesional subraya que el ejercicio sigue siendo un instrumento vital para la salud, siempre que se realice con principios de seguridad medibles.
La PDSKO explicó que los riesgos graves al hacer ejercicio rara vez surgen de un único factor. Por lo general, los problemas de salud no detectados, la intensidad desproporcionada del entrenamiento y los entornos extremos son los principales desencadenantes. Por ello, un enfoque seguro y planificado es la clave fundamental para minimizar los impactos no deseados.
Para reducir estos riesgos, la PDSKO estableció cuatro pilares fundamentales de seguridad. En primer lugar, cada individuo debe someterse a una evaluación de salud y estratificación de riesgos antes de iniciar actividades físicas de alta intensidad. En segundo lugar, los programas de entrenamiento deben diseñarse de manera científica y gradual, adaptándose a la edad, historial médico y capacidad física de cada persona.
El tercer pilar se refiere a la atención ante los factores ambientales, como la calidad del aire, la humedad, la temperatura y el terreno de entrenamiento. Por último, los participantes deben ser capaces de reconocer los síntomas tempranos de alerta, tales como dolor en el pecho, dificultad respiratoria extrema o pérdida del conocimiento, que exigen la interrupción inmediata de la actividad.
Además de la educación individual, la PDSKO enfatizó que todos los organizadores de eventos deportivos están obligados a contar con un plan de acción de emergencia o Emergency Action Plan (EAP). Esta medida se considera crucial para garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia médica en el terreno de juego.