Al entrar en el mes de Muharram, se invita a los musulmanes a reflexionar más profundamente sobre el significado de la Hégira (hijrah), especialmente en el contexto de la vida moderna. Además de marcar el inicio del año de la Hégira, este impulso se considera muy relevante para la autoevaluación con el fin de construir una salud mental sólida y fortalecer el vínculo emocional (emotional bonding) en la familia. Esto se planteó en un estudio realizado por LPPOM en la oficina del Global Halal Center (GHC) junto con el Ustaz Suhendi Alkhathab.

En su exposición, el Ustaz Suhendi, predicador del Consejo de Ulemas de Indonesia (MUI) y profesor de Fatahillah, explicó que la esencia de la Hégira no es simplemente un traslado físico. La Hégira es un proceso continuo de superación personal, de abandonar los malos hábitos y de acercarse al Creador. Recordó que la piedad de una persona también se refleja en cómo lidera y aporta tranquilidad a su propio hogar.

En relación con el tema de la salud mental, cada vez más debatido, el Ustaz Suhendi subrayó que estar mentalmente sano no significa vivir sin problemas. La característica principal de un alma sana es la gratitud y la satisfacción interna por las bendiciones recibidas. Al ser agradecido, uno no compara constantemente su destino con el de los demás, por lo que su corazón se vuelve más pacífico y sereno.

Además, la salud mental también está estrechamente relacionada con la productividad que beneficia a los demás y con la capacidad de gestionar el estrés de forma inteligente. Desde la perspectiva islámica, la base más sólida de la salud mental proviene del aspecto espiritual. A través de la adoración habitual, como la oración Tahajjud, la lectura del Corán y el Dhikr (recuerdo de Dios), un siervo puede encontrar el mejor apoyo para calmar las turbulencias emocionales.

Por otro lado, la calidez familiar hoy en día se ve a menudo erosionada por las ocupaciones y el uso excesivo de dispositivos. Por lo tanto, restablecer una comunicación cálida, comer juntos y dedicar tiempo a orar en congregación son esfuerzos importantes para crear resiliencia familiar. A través del espíritu de este mes de Muharram, se invita a la comunidad a migrar de las quejas a la gratitud para lograr un hogar armonioso y mentalmente sano.